"A medio día llegamos al lugar deseado, un agujero con forma triangular de algo más de medio metro de alto por tres de largo, que se abría en la cara norte de la montaña. Sobre la zona más alta de la entrada pude ver tallado un símbolo que me resultaba tremendamente familiar, algo que me hizo tensar los músculos y que me trajo fuertes sensaciones. Era el símbolo que tío Jean había dibujado en la base del mapa a modo de firma, dos corazones unidos en su parte más ancha.
Uno a uno nos fuimos tumbando frente a la entrada y nos echarnos a rodar hasta sobrepasarla y quedar dentro. La gruta era bastante amplia y una tenue luz de color azul llegaba hasta nosotros desde sus entrañas. A medida que la luz azul se hacía más intensa la gruta se iba estrechando, alcanzando ya a tocar con los brazos el techo y las paredes que cada vez se acercaban más a mí, hasta que tuvimos que continuar a gachas. El silencio reinaba entre todos temiendo que cualquier expresión dejara entrever nuestros miedos y objeciones a seguir avanzando, porque llegado hasta aquí no había vuelta atrás."
texto y piezas de la nueva colección "Tesoros Piratas"









